Archivo mensual: febrero 2011

Francia y los Ingenieros de Colombia: Un Nuevo Convenio

Por medio del Boletín FRESCO (Francia en Su Correo) que envía la Embajada de Francia en Colombia, me acabo de enterar de la suscripción de un nuevo convenio entre los dos países para promover la formación de jóvenes ingenieros colombianos en Francia.

Por la parte francesa, el convenio fue suscrito por el Ministerio de Educación Superior e Investigación de la República de Francia y la Conferencia de Directores de las Escuelas Francesas de Ingenieros (CDEFI). Por la parte colombiana las instituciones son el Ministerio de Educación Nacional y el nuevo Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias).

Desde los inicios de la República, el General Santander ya se había percatado de la calidad de la ingeniería francesa. Según lo recuerda Gabriel Poveda, en 1825 Santander envió al coronel Joaquín Acosta a hacer estudios técnicos en París. Al volver al país, el coronel Acosta se dedicó a colaborar con la fundación de pequeñas fábricas, a escribir el primer tratado de geología colombiana y a trazar un nuevo mapa perfeccionado de Colombia.

Uno de los últimos intentos de cooperación entre Colombia y Francia para promover los estudios en ingeniería lo constituyó el Programa Bompland que funcionó a partir de 2001 gracias a recursos de la cooperación francesa y Colciencias. El Programa Bompland buscaba promover estudios de doctorado en ingeniería en diferentes instituciones de Francia. Sin embargo su acogida en Colombia tuvo algunos inconvenientes. El número de aplicaciones recibidas no fue la esperada y cuando el fondo que financiaba el programa se agotó, las partes consideraron que las condiciones no eran las mejores para continuarlo.

El nuevo convenio suscrito renueva los intereses de ambos países en el área de la ingeniería. Algo que Alemania, a través del DAAD, ya había retomado en Colombia al concertar con el mismo Colciencias la creación del Programa Jóvenes Ingenieros en 2007. Alguna vez escuché decir a un colega que si uno quería hacer algo con Francia, debía decirle a los franceses que ya lo había iniciado con los alemanes. También me dicen que funciona a la inversa.

El caso es que el nuevo acuerdo se viene a sumar a varios esfuerzos que en el pasado lo intentaron y que tuvieron una vida no muy prolongada. Ojalá que esta vez las condiciones se den para lograr una sostenibilidad en la formación de los jóvenes ingenieros, porque una realidad sí es cierta: los convenios son una mera expresión de intereses si las instituciones que los suscriben no los proveen de recursos financieros.

Pdta: Es de esperar también que el convenio tenga mayor difusión. En el reporte de FRESCO se habla de que para beneficiarse del gran acuerdo,  las universidades colombianas deberán tener un convenio previo con instituciones de ingeniería en Francia. Así que no se trata solo de buscar los recursos financieros sino de desarrollar un convenio previo mediante acuerdos interinstitucionales más específicos.